
Travel Issue Nº 007 · Francia
Lyon.
Elegante, gastronómica y discreta. La ciudad que se toma la comida tan en serio como los franceses se toman París.
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Mejor época
MAY · JUN · JUL · SEP · OCT
Viajero ideal
foodie · pareja
Se parece a
Annecy · Beaujolais · Burdeos
Tres razones para venir
Por qué Lyon.
01
Es considerada la capital gastronómica de Francia: bouchons, mercados y la herencia de Paul Bocuse, que mantuvo tres estrellas durante más de medio siglo.
02
Su casco renacentista, el Vieux Lyon, es Patrimonio Mundial, con pasajes secretos entre casas, las traboules.
03
Cada diciembre, la Fiesta de las Luces convierte la ciudad en un escenario de proyecciones e iluminaciones durante cuatro noches.
Consejos de la editora
Los tips que no salen en Google.
Tip · 01
Comer en un bouchon con certificado "Les Bouchons Lyonnais"
Tip · 02
Mercado de Les Halles de Lyon Paul Bocuse para probar quesos, embutidos y pastelería
Tip · 03
Subir a Fourvière en funicular y bajar a pie entre los teatros romanos
Dónde dormir y dónde no
Los barrios.
✓ Donde sí
Vieux Lyon
La ciudad renacentista, Patrimonio Mundial: traboules, bouchons y la catedral de San Juan.
Presqu'île
Entre el Ródano y el Saona: plazas, tiendas y la Ópera.
Croix-Rousse
La colina de los canuts, los tejedores de seda, con murales, mercado y ambiente de barrio.
Confluence
El barrio contemporáneo, con el Museo de las Confluencias.
✗ Donde no
Alojamientos junto a la estación de Part-Dieu si buscas encanto
Práctico para el tren, pero sin el ambiente del centro histórico.
Tres momentos que se quedan
Experiencias.
Momento 01
Comida en un bouchon
Manteles de cuadros, platos generosos, vino en pot lyonnais y una cocina de casquería y tradición que no se encuentra en otro sitio.
Momento 02
Traboules y Vieux Lyon
Pasajes ocultos entre calles, patios renacentistas y escaleras de caracol. Un recorrido que convierte la ciudad en un laberinto secreto.
Momento 03
Fiesta de las Luces (diciembre)
Durante cuatro noches, monumentos y plazas se iluminan con proyecciones y espectáculos de luz. Tradición nacida de las velas en las ventanas el 8 de diciembre.
Lo que no hacer
Pensar que hay que ir a un restaurante con estrellas para comer bien: los bouchons tradicionales son la esencia de Lyon.
Quedarse solo en Vieux Lyon y no subir a la Croix-Rousse ni cruzar a la Presqu'île.
Visitar la Fiesta de las Luces sin reservar alojamiento con meses.
Recorrer las traboules sin respeto: muchas son patios de casas habitadas.
El editorial completo
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Lyon es la ciudad que los franceses mencionan cuando hablan de comer bien. Mientras París acapara la fama, aquí, en la confluencia del Ródano y el Saona, se ha construido durante siglos una cocina tan seria que la ciudad presume de ser la capital gastronómica del país. No es solo cuestión de estrellas: el alma de Lyon está en sus bouchons.
Un bouchon es un restaurante pequeño, de manteles de cuadros y platos contundentes: quenelles de lucio, salchicha envuelta en brioche, ensalada lyonesa con huevo escalfado y tocino, cervelle de canut —un queso fresco con hierbas— y tarta de praliné rosa. Todo regado con vino de Beaujolais servido en el pot lyonnais. La editora recomienda buscar el distintivo de los bouchons auténticos y huir de los imitadores. Y visitar Les Halles de Lyon Paul Bocuse, el mercado que lleva el nombre del cocinero que mantuvo tres estrellas durante más de cincuenta años.
Lyon fue Lugdunum, capital de la Galia romana, y en la colina de Fourvière se conservan sus teatros, junto a la basílica que domina la ciudad. Abajo, el Vieux Lyon, uno de los conjuntos renacentistas más grandes de Europa y Patrimonio Mundial, esconde las traboules: pasajes que atraviesan los edificios de calle a calle, usados durante siglos por los tejedores de seda para transportar sus telas a cubierto. En la colina de la Croix-Rousse, donde vivían esos tejedores, los canuts, hay más traboules, murales gigantes y un ambiente de barrio.
Lyon también es cine: los hermanos Lumière lo inventaron aquí en 1895, y el Institut Lumière ocupa su casa familiar. Y es arte contemporáneo, en el barrio de Confluence, con su museo futurista.
En torno al 8 de diciembre, la ciudad celebra la Fiesta de las Luces. Durante cuatro noches, fachadas, plazas y monumentos se iluminan con proyecciones y espectáculos de luz, una tradición nacida de las velas que los lioneses ponen en sus ventanas. Es mágico y multitudinario: reserva con meses.
A dos horas de París en tren de alta velocidad y con conexión directa con Barcelona, Lyon es una escapada perfecta para quien viaja con el paladar.
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