
Travel Issue Nº 319 · Marruecos
Chefchaouen.
Azul, montañesa y pausada. Un pueblo del Rif pintado de añil que invita a perderse sin rumbo.
↓ Sigue leyendo
Mejor época
MAR · ABR · MAY · SEP · OCT · NOV
Viajero ideal
fotógrafo · pareja
Se parece a
Tetuán · Tánger · Fez
Tres razones para venir
Por qué Chefchaouen.
01
Sus callejas pintadas de todos los tonos de azul la convierten en uno de los pueblos más fotografiados del mundo.
02
Fundada en 1471 en las montañas del Rif, conserva una medina pequeña y tranquila, sin el bullicio de las grandes ciudades marroquíes.
03
Es la puerta del Parque Nacional de Talassemtane: cascadas de Akchour, el Puente de Dios y senderos entre cedros y pinsapos.
Consejos de la editora
Los tips que no salen en Google.
Tip · 01
Pasear la medina al amanecer, antes de que abran las tiendas y lleguen los grupos
Tip · 02
Subir a la Mezquita Española, en la colina, para ver el atardecer sobre el pueblo azul
Tip · 03
Excursión a las cascadas de Akchour y al Puente de Dios, un arco natural sobre el río
Dónde dormir y dónde no
Los barrios.
✓ Donde sí
Medina
Riads y pensiones con terraza dentro del laberinto azul. Lo ideal.
Alrededores de la plaza Uta el-Hammam
El centro, con la kasbah, la gran mezquita y cafés.
✗ Donde no
Hoteles en la carretera de acceso
Pierdes la experiencia de despertar dentro de la medina.
Tres momentos que se quedan
Experiencias.
Momento 01
El pueblo azul al amanecer
Callejas vacías, puertas azules, gatos y luz suave. La mejor hora para fotografiar y entender el lugar.
Momento 02
Atardecer desde la Mezquita Española
Subida de veinte minutos entre olivos hasta la antigua mezquita en la colina. Abajo, la medina se enciende al caer el sol.
Momento 03
Cascadas de Akchour
Ruta por el río entre montañas hasta las cascadas y el Puente de Dios. Para caminar y bañarse en pozas en verano.
Lo que no hacer
Ir solo de excursión de un día desde Tánger o Fez. Se disfruta al amanecer y al atardecer, cuando se van los grupos.
Hacer fotos de las personas sin pedir permiso: muchos vecinos no quieren aparecer.
Aceptar ofrecimientos de hachís: aunque la zona sea famosa por su cultivo, es ilegal y te expones a problemas.
Llegar sin efectivo: hay pocos cajeros y muchos sitios no aceptan tarjeta.
El editorial completo
Leer el artículo firmado por la editora
+
El editorial completo
Leer el artículo firmado por la editora
Hay pueblos que parecen inventados para las fotos. Chefchaouen es uno de ellos, pero con una diferencia: es real, y se vive a un ritmo que ya casi no existe. Colgado en las montañas del Rif, al norte de Marruecos, este pueblo fundado en 1471 está pintado de azul de arriba abajo: paredes, escaleras, puertas y macetas en todos los tonos, del añil al celeste.
Nadie se pone de acuerdo sobre el origen del color. Unos dicen que lo trajeron los judíos que llegaron en los años treinta, que asociaban el azul con el cielo; otros, que ahuyenta a los mosquitos; otros, que se mantiene porque atrae visitantes. Da igual: el efecto es hipnótico, sobre todo a primera hora de la mañana, cuando las callejas están vacías y la luz es suave.
La medina es pequeña y fácil de recorrer. En el centro, la plaza Uta el-Hammam, con la kasbah de muros rojizos y la gran mezquita de minarete octogonal. A la entrada, el manantial de Ras el Maa, donde las mujeres todavía lavan la ropa. Y en la colina, la Mezquita Española, desde la que se ve el mejor atardecer: abajo, el pueblo se enciende al caer el sol.
La editora insiste en dormir dentro. Muchos visitantes llegan en excursión de un día desde Tánger o Fez y se van por la tarde; quien se queda descubre otro lugar, silencioso, con el sonido de la llamada a la oración rebotando en las montañas.
Chefchaouen también es naturaleza. El Parque Nacional de Talassemtane, con bosques de cedros y pinsapos, empieza a las puertas del pueblo. Las cascadas de Akchour y el Puente de Dios, un arco natural sobre el río, son la excursión imprescindible, con pozas para bañarse en verano.
Lleva efectivo, pide permiso antes de fotografiar a las personas y no aceptes los ofrecimientos de hachís: es ilegal. Con eso, Chefchaouen es uno de los lugares más tranquilos y amables de Marruecos, perfecto para combinar con Tánger, a unas dos horas y media, o con Fez.
Si te gusta Chefchaouen